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martes, 10 de febrero de 2015

¿Cómo comunicar en una rueda de prensa política?

El silencio ya no resulta rentable, más en los tiempos que vivimos. No se puede ignorar a los medios de comunicación en países donde existe una opinión pública, como es el caso de España. Nada es gratis y la comunicación con los medios tampoco. No comunicar sale caro y hay que tener en cuenta que la relación entre el político y la prensa se basa siempre en un “dar y recibir”.  Tienes que ser consciente de que los periodistas siempre van a hablar de ti, hables tú o no… y más si perteneces a un partido político relevante. ¿Por qué no ser tú su primera fuente de información?

Vivimos en un mundo donde la Generación Y (los nacidos a partir de los años 70’) es más individualista y está más sumida en un mundo más tecnológico que cada vez ocupa más su tiempo. Lo que dices y no dices, lo que haces y no haces, es sabido y compartido por toda la comunidad virtual. La nueva sociedad requiere de una mayor transparencia, y eso sólo se consigue comunicando.
La rueda de prensa resulta un buen canal para comunicar y que los medios de comunicación y, por consiguiente, la red, se hagan eco. Además, los políticos ya no ganan las elecciones un único día, ahora las campañas electorales son permanentes: tienes que ganarte al electorado constantemente, no sólo en las semanas anteriores a la votación.

Así, el primer punto para sobrevivir a una rueda de prensa es la preparación, no se puede improvisar. Por eso mismo, tendrás que planificarte qué vas  a decir y qué te pueden preguntar. Deberás repetir lo importante al principio y al final, siguiendo el esquema de la pirámide invertida con base reforzada. También deberás evitar palabras de connotaciones negativas, como duda o problema. Y si algo se desconoce, admítelo. Decir la verdad y ser transparente debe ser tu línea estratégica.

Por otro lado, cuando hablas en público, debes tener en cuenta a qué auditorio te diriges. Es recomendable, por eso mismo, hablar aquí en forma de titular. Esto tiene una doble finalidad: harás más fácil el trabajo del periodista y, además, publicarán tus palabras exactas, sin modificaciones ni recortes ni cambios de contexto, con una mayor probabilidad. Deberás también dar un trato equitativo a todos los medios, sin favoritismos, mostrando total disponibilidad y empatía, hablando primero con el corazón y luego con la cabeza.

Pero, precisamente porque debes fijarte en el auditorio al que te diriges, también debes tener en cuenta al destinatario final, que no es otro que la sociedad. ¿Qué piensa el pueblo? ¿Qué puedo corregir yo como líder? Debes incluir esto en tu discurso, y siempre con un lenguaje no demasiado técnico, que conecte. Porque la labor del político no es sólo comunicarse con los periodistas, sino con la sociedad. La prensa es sólo el vehículo, aunque claramente tiene la ventaja de poner lo que va y lo que no va en sus publicaciones.

La finalidad de este proceso no es otro que el de ser el centro redistribuidor de toda clase de flujos informativos: que la información salga de ti, no de los demás. Los silencios alimentan los rumores. Y todo esto, siempre, mediante la transmisión de mensajes clave, breves, concisos… No está de más incluir ejemplos y tampoco debes memorizar, así como evitar leer, que da sensación de seguir un guion y no saber de qué estás hablando.

La reputación es un valor estratégico y de ella depende cómo comuniques. Poder responder con conocimiento de causa todas las preguntas de los periodistas es el gran reto del político-comunicador. Es conveniente, además, que sea el político el que hable y dé la cara, no su portavoz, y siempre a través de un contacto personal y fluido con los medios.

Se acercan las elecciones y el Gobierno es consciente de que puede perderlas, o no ganarlas con una mayoría suficiente, en parte, por su mala –y en ocasiones nula o tardía- comunicación. Precisamente es eso lo que está intentando remediar ahora, y más frente a un partido en auge como Podemos que, para bien o para mal, hay que reconocer que ha conquistado los medios de comunicación y las redes sociales. El “el que hablen de mí, aunque sea mal” ha hecho que ganen muchos adeptos en los últimos meses.

Tal es la importancia de comunicar y tal es la importancia de convocar una rueda de prensa eficaz, con todos sus componentes, sus preguntas, y su coherencia.



F.D.O. Andrea Mateos Mínguez. 

lunes, 8 de diciembre de 2014

Crisis de legitimidad y cultura de la legalidad.

Crisis. La palabra que nunca parece irse. Esa crisis que ha sacado a relucir otras crisis latentes que han servido como caldo de cultivo para que, los indicadores que reflejan el grado de confianza del pueblo español en las instituciones, decaigan estrepitosamente. Un factor que, en no mucho tiempo, puede llevar a la ingobernabilidad y a un sistema democrático basado en las coaliciones de partidos.

España es el país de la Unión Europea en el que más ha aumentado la percepción de corrupción. Ni siquiera en Italia ha crecido tanto. Y esto no sólo lo vemos en los partidos políticos, sino también en el Tribunal Constitucional, el Consejo General del Poder Judicial, el Parlamento o la Monarquía. El 77% de los españoles aseguran que la corrupción es parte de la cultura de los negocios y, las empresas, creen que el éxito de los negocios está en las concesiones políticas.

Sin embargo, si analizamos la corrupción en datos cuantitativos (como, por ejemplo, el número de sobornos acaecidos en los últimos meses) y no como forma de percepción ciudadana, nos encontramos con –oh, sorpresa- resultados similares a los de Alemania. Conclusión: la percepción ciudadana en España con respecto a la corrupción está disparada. ¿Por qué?

Contrario a lo que algunos piensan, no vivimos en el momento en el que más corrupción existe. De hecho, ha habido épocas peores, pero importaba menos al pueblo. ¿Cuándo ha surgido el problema? En esencia, la crisis económica ha llevado a un grado alto de desafección donde 3 de cada 4 españoles dicen no sentir que el Parlamento les representa y que los políticos no dan soluciones a sus necesidades.

Por otro lado, desde un punto de vista comunicativo, vivimos en un nuevo mundo donde la tecnología ha cambiado la sociedad, e Internet ha promovido que todo tenga que ser más transparente y participativo. Nuevas demandas requieren de nuevos discursos (pluralismo) y nuevas estrategias de comunicación. ¿Aumenta la percepción de corrupción en la opinión pública cuando aumenta el número de noticias de casos corruptos? Sí. A más información, más desconfianza. La prensa ha jugado un papel vital en esa distancia de percepción ciudadana con lo que realmente ocurre.

Todo ello lleva a efectos negativos sobre la voluntad de obedecer las leyes: si yo veo que los políticos roban, ¿por qué no lo voy a hacer yo? Existe una diferencia entre las normas sociales y las normas morales. ¿Es deber ético cumplir las leyes? En Finlandia ambos conceptos –ética y ley- están muy arraigados y conectados. No así ocurre en España: se cumplen las normas para evitar una sanción, no porque creamos que es nuestro deber.

Cuando esto pasa, cuando la relación entre deber y ley no es ético, sino social, las normas tienden a no cumplirse. Resultado de todo esto: la cultura de la legalidad cae en un profundo riesgo en todos los niveles. Y así, se asume que ciertas conductas delictivas son correctas porque entendemos que la legalidad no tiene por qué ser legítima.


En definitiva, la clave está en reformar las instituciones para que el pueblo vuelva a recuperar la confianza: transparencia, igualdad ante la ley y justicia, que se traduce en dar a cada uno lo suyo y que, quien la hace, la pague. Porque realmente, en estos momentos que vivimos, la mayor amenaza para España no son los flujos migratorios, el crimen organizado o el terrorismo yihadista. La mayor amenaza para España es la propia España.

F.D.O. Andrea Mateos.

lunes, 10 de noviembre de 2014

¿Cómo gestionar una crisis de comunicación política?

¡Hola a todos!

Hoy estrenamos una nueva y fantástica colaboradora. Andrea Mateos, estudió Periodismo en la Complutense y en la actualidad complementa su formación estudiando un máster especializado en comunicación política. Abordará temas variados, como la actualidad y la política, aportando un punto de vista crítico y personal, alejándonos de lo "propiamente jurídico".

Esperamos que os guste esta novedad, con ella y la sección de política internacional esperamos complementar la información y opinión que facilitamos a nuestros lectores, y no limitarnos estrictamente al mundo del Derecho.

¡Muchas gracias a todos!

F.D.O. Derecho&Perspectiva.

¿Cómo gestionar una crisis de comunicación política?


La corrupción, ese gran mal que salpica a todos nuestros partidos políticos. Hace ya tiempo que una gran parte de la sociedad española no se siente representada por unas siglas y es deber de nuestros líderes volver a recuperar nuestra confianza. Tarea difícil, tan preocupante como urgente de resolver. Las cosas se han hecho y se siguen haciendo mal. Lo vimos en la crisis del ébola: desinformación, ministra invisible, consejero ineficaz, tardanza en respuesta. Claramente, estoy hablando desde un punto de vista comunicativo, pero es que sin comunicación no hay diálogo, y sin diálogo las partes nunca llegan a entenderse y establecer consenso.

¿Qué debería hacer un partido para volver a recuperar el apoyo de la ciudadanía? La primera regla de todas es no mentir. Un principio tan básico como ese que, sin embargo, cae en el saco del olvido. Mentir lleva a la pérdida total de credibilidad y a una falta absoluta de responsabilidad. Las crisis se superan siempre con transparencia y la verdad es la única opción estratégica.

Hay que tener en cuenta también que toda crisis es inesperada y, cuando llega, implica rapidez. La tardanza es sinónimo de tensión y rumores. Más en política. Actuar rápido no significa improvisar y hacer las cosas de forma descoordinada. Cabeza.

En comunicación, un partido tiene que ser consciente de que si está donde está es por sus votantes, son su esencia vital. Pero los votantes no son sólo una papeleta, son personas. Hay que comunicar con emoción y empatía, de forma cercana, sencilla y accesible. Un gran método es hacer un buen uso de las redes sociales. En las redes sociales (Twitter y Facebook en cabeza) está la mayor parte de tu público objetivo. Interactuar a diario no significa hacerlo cada segundo y sin sentido, pero tampoco estar un día entero sin publicar nada. Las crisis requieren control de la tecnología.

Por otro lado, es muy difícil anticiparse a lo que los medios van a decir de ti. Las informaciones publicadas van a sacar a la luz las carencias y los errores de un partido, porque “lo que se hace bien” no es noticiable más que para tus medios afines. Por eso mismo, es aconsejable tratar a la prensa en igualdad de condiciones y sin favoritismos. Y jamás jamás jamás convocar una rueda de prensa sin preguntas. No tiene sentido.

Otra cosa que es contraproducente son los silencios. Lejos de lo que muchos piensan, cuando no se dice nada, la gente saca sus propias conclusiones… y nunca son positivas. El principio del “no silencio” implica colocar portavoces formados en lo que se va a decir, así como tener una buena estrategia planificada y coordinada.

Mi último consejo, y este tampoco se tiene nunca en cuenta en política, es no echar la culpa a terceros, pues lleva a la falta de responsabilidad y daña la confianza del propio partido. El “y tú más” o “pues tú también” son fórmulas que nunca surten el efecto deseado. Dejémonos del “tú” y centrémonos en el “yo”. Salvo que no tengas nada que decir de este último… y entonces sí tendremos un problema.

Pero, después de todos estos puntos a tener en cuenta en comunicación política, ¿cómo sabe un partido que va por el buen camino? Tan sencillo como responder a estas seis breves preguntas:

1.     ¿Qué estoy haciendo por mi partido?
2.     ¿Qué estoy haciendo diferente y mejor que la oposición?
3.     ¿Cómo gestiono mis crisis?
4.     ¿Soy bueno realmente para el puesto que ocupo?
5.     ¿Qué medidores de éxito tengo?
6.     ¿Qué quiere y espera de mí el pueblo español?


Responde con honradez y honestidad. Recuerda que la verdad es el único camino.

F.D.O: Andrea Mateos.
@prepyus